Una LLC de Wyoming o de Delaware no saca tu trabajo de España. Te damos de alta como autónomo, emitimos tu factura mensual a la LLC y presentamos tus modelos, para que las dos contabilidades cuenten lo mismo.
¿Dónde estás hoy?
El razonamiento se entiende: la sociedad es americana, la cuenta es americana, los clientes son americanos. La ley española parte de otro sitio: dónde vives y dónde se hace el trabajo. Quien pasa más de 183 días al año en España tributa aquí por su renta mundial, y un servicio prestado desde un piso de Valencia se presta en España, facture quien facture.
No hay una regla única para las LLC. La Administración califica cada una según sus características, unas veces como sociedad y otras como entidad cuyas rentas son directamente del socio. Y alrededor de esa cuestión hay tres preguntas que un inspector hará:
El método que aplicamos es prudente a propósito. Te das de alta como autónomo en España y cada mes facturas a la LLC el 100 % de su resultado: lo que ha ingresado menos sus gastos propios. No un sueldo que te parezca razonable ni un porcentaje: todo.
La consecuencia es que toda la renta tributa en España como rendimiento de tu actividad, en la LLC no queda nada que discutir y la cuestión de cómo se califica pierde casi todo su peso práctico.
La LLC cobra 9.000 dólares de sus clientes y gasta 600 en software, comisiones y su agente registrado. Su resultado es de 8.400 dólares. A 0,92 euros por dólar, facturas a la LLC 7.728 €, sin IVA español y sin retención, con fecha del último día del mes. La LLC te paga por transferencia y cierra el mes a cero.
Esas facturas van sin IVA español porque el cliente es una empresa establecida fuera de la Unión Europea. Se declaran igualmente en el modelo 303, y el pago fraccionado del IRPF se ingresa cada trimestre.
Pedimos más que a un autónomo corriente: la constitución de la LLC, sus extractos, sus cuentas y sus declaraciones americanas. Sin eso, la cifra mensual sería una estimación, y este método existe precisamente para no estimar.
No arregla los años anteriores en los que no se declaró nada en España: se estudian aparte. No sustituye a tu asesor americano, porque no presentamos declaraciones en Estados Unidos. Y ningún criterio garantiza el resultado de una comprobación: este te deja en la posición más fácil de explicar.
Es más de lo que una gestoría pide a un autónomo. La razón es sencilla: tu factura española se calcula con el resultado de la LLC, así que las cuentas de la LLC son el soporte de las tuyas.
Mucha gente llega a esta página después de dos o tres años viviendo en España en los que la LLC cobró y aquí no se declaró nada. El servicio mensual empieza hoy. El pasado es un trabajo aparte, y conviene estudiarlo antes de tocarlo.
El camino habitual es regularizar de forma voluntaria: presentar las declaraciones que faltan de los años no prescritos, con el recargo por presentación tardía, antes de que Hacienda pregunte. Cuesta mucho menos que una liquidación con sanción, y evita que las declaraciones correctas de hoy llamen la atención sobre las ausentes de ayer.
El criterio del 100 % encaja con una persona que vende sus propios servicios a través de una sociedad sin estructura. Hay que replantearlo si la LLC tiene empleados o colaboradores que generan el ingreso, si vende productos o licencias con margen propio, si hay más socios o si tiene inversiones o inmuebles. Te lo diremos al principio si es tu caso.
Responde a unas preguntas en Salama Tax, nuestra plataforma de contabilidad. Verás qué declaraciones te tocan y la cuota antes de comprometerte a nada.